
Cuando escucho este disco pasa algo muy peculiar en esta ciudad. Las líneas de la acera desaparecen y camino por este gran bloque infinito de vereda, sin divisiones. Hasta que llego a la pista.
Y comienza una nueva canción.
Luego desaparecen las líneas de zebra, y me es imposible cruzar la pista.
Y me siento.
Y me echo.
Y me duermo.
Y sueño contigo (no, tú no).
Into The Blue
No hay comentarios:
Publicar un comentario